¿Por qué contenido de valor? (Parte 1)

Los contenidos de valor son una carta de presentación importante en cuanto a que atraen tráfico. Un elemento clave para una relación duradera con tu público. Lo invitan a volver a visitarnos y generar conversión.

Son, pues, un medio indiscutible para enamorar y con ello, fidelizar. Da valor a tus contenidos.

 

Todos los contenidos tienen que ser tan buenos que hasta a tu competencia provoque que quiera compartirlos.

(Joe Pulizzi)

Lo esencial

  • Define tus objetivos: son imprescindibles para ir alineados con lo que deseas alcanzar. Sin objetivos definidos y claros no hay contenido de valor que valga. Se pierden por el camino. Si al GPS no le das la dirección, no llegas ni loco.

 

  • Conoce a tu público: define quién es tu buyer persona. ¿Qué busca? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? No se trata de lanzar mil flechas, si no de lanzar una directa a la diana.

 

  • Adáptate al soporte: en el mundo digital prima la inmediatez. Así que el usuario quiere recibir la información rápidamente y de un solo vistazo. Se trata de estructurar el contenido de manera visual para que obtenga información concreta en un plumazo. El ojo humano está diseñado para scrollear (scroll down). Imagina un escaparate de una joyería que muestra parte de una colección, aunque todo lo del interior tiene el mismo valor.

 

  • Establece un estilo de redacción propio: los contenidos deben estar acordes con la imagen y valores de la empresa. No es lo mismo entrar en una cacharrería que entrar en una boutique.

 

  • Escribe para los motores de búsqueda: el contenido de valor va dirigido a personas, pero no debes olvidarte de ellos. Has de decirles de lo que estás escribiendo. ¡Ellos quieren saber que eres relevante y de fiar!

Los contenidos de valor son una carta de presentación. Son un elemento clave en la relación con el público. Un medio indiscutible para enamorar y con ello, fidelizar.

Tips para escribir

Para que tu contenido sea de valor, también van muy bien los siguientes consejos.

  • Calendario editorial: ayudan a priorizar y acertar. Se trata de estudiar las visitas que recibes y cuándo para definirlo. Así te aseguras de añadir más valor. Si vas a Inglaterra y quieres un té, recuerda que a las cinco habrá overbooking.

 

  • Utiliza enlaces, etiquetas y categorías: es la manera de facilitar la navegación al usuario. Cuanto más fácil nos lo pongan, más nos gusta.

 

  • Contenidos en diferentes formatos: ya sé que es más trabajo y un rollo…pero es un recurso para dar valor a tu contenido. Ebooks, guías, infografías, etc. Personalmente, estas últimas me encantan. Dan una información de una manera precisa y muy visual. No importa que al principio te cueste, poco a poco irás cogiéndole el tranquillo. Eso si, no se trata de atiborrar al usuario.

El marketing no consiste en las cosas que haces, sino en las historias que cuentas.

(Seth Godin)

Tips para ti

Escribir lo hacemos todos, pero escribir bien y que el resultado sea un contenido de valor, es harina de otro costal. Los siguientes consejos son de suma utilidad.

  • Sal de tu área de confort: esto es más que un consejo, es todo un reto. Necesitarás valor, vencer miedos y mucha fuerza de voluntad. Parafraseando al teniente Mulder en Expediente X: el valor está ahí fuera.

 

  • Ve a ferias y eventos relacionados con tu sector: has de estar siempre al día. Esto te ayudará no sólo a eso, sino para poder adelantarte y poder crear tendencia.

 

  • Networking: crea una red de contactos profesionales con personas que tengan los mismos intereses. ¡No seas tímido y sal del cascarón!

 

  • Admite sugerencias: nunca te cierres en banda a la opinión de los demás, hazles partícipes. Tus usuarios son los primeros a los que puedes preguntar. ¿Quiénes mejor que ellos?

 

  • Consulta las estadísticas de tu web: ver lo que más se lee te ayudará a saber qué es lo que aporta más valor a tu usuario y así saber sobre qué escribir. Déjate guiar.

 

  • Libreta y boli: llévalos siempre encima y apunta todo lo que se te vaya ocurriendo. Nunca subestimes una idea.

 

  • Lee y escribe: escribe todo lo que se te pase por la cabeza y guárdalo. Llena tu casa de borradores si quieres…y pasado unos días retómalo. Lee a otros puede que sus contenidos te den nuevas ideas para escribir.

 

  • Tus propias experiencias: recurre a ellas. O a las de la vecina cotilla del tercero. Son una buena opción para dar valor a tu contenido.

 

  • Contenido evergreen: es decir, contenido que nunca caduca. Aquellos temas relacionados con tu sector que interesará leer ahora y pasados tres años. Es un contenido de gran valor porque es inmortal. Como THE BEATLES.

 

  • Busca inspiración: a veces jugar con una canción, una fotografía, una película, etc.

 

  • Mente abierta: mantén conversaciones con amigos, con gente que se dedica al o mismo. También habla con desconocidos. No sabes a veces la cantidad de contenidos de valor que te puedes encontrar en una simple charla. Ten una mente abierta.

 

  • Sal de casa a dar un paseo: a veces cuando la inspiración no llega lo más conveniente es dejarlo. Salir, dar un paseo, tomar una caña y retómalo después, o al día siguiente.